¿SE COMERÁ EL TURRÓN SERGIO?
- MigueGE23

- 17 oct 2022
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La continuidad del míster cadista Sergio González es, a día de hoy, uno de los motivos de exaltado coloquio en cualquier reunión cadista que se precie.
Negarlo es estar ciego y sordo ante una parte cada vez más amplia de la afición.
Y ante este ambiente enrarecido alrededor de la figura del entrenador, es de recibo dar la importancia que tiene al asunto e intentar explicar las razones tanto de los pro-Sergio como de sus detractores en torno a su continuidad.
Los detractores piensan que la salvación de la temporada pasada con unos números en la segunda vuelta de infarto, no son bagaje suficiente para darle un amplio margen de confianza en su puesto. Solo 9 jornadas de esta nueva temporada han sido suficientes para pedir su cabeza. 6 puntos de 27 posibles, lo consideran una razón más que evidente de la necesidad de un cambio en el banquillo sin demora.
Además atacan los planteamientos y decisiones del míster en los momentos clave de los partidos, achacándole lentitud para leer las situaciones de los partidos y una mentalidad mucho más “amarrategui” con respecto al juego que salvó al equipo del descenso la pasada temporada.
Razones respetables, compartidas o no, pero respetables.
Y yo respeto, pero para nada comparto.
Yo me declaro, hoy por hoy, pro-Sergio.
Con sus virtudes que son muchas, y sus defectos que quizás sean más.
Al César lo que es del César, y del César son todos estos méritos ganados a pulso y con valentía:
· Rescató a un equipo sin confianza y moribundo, con pie y medio en segunda, consiguiendo cambiar la cara del once y jugar de manera muy efectiva y vistosa. La recompensa fue la permanencia en la categoría y su renovación por un año más.
· Comenzó la temporada con una plantilla de circunstancias, con la mitad de los titulares lesionados, los pocos fichajes llegando tarde y sin el tono físico adecuado para competir, teniendo que dar chance al filial y con un calendario de película de terror. Ante todas estas adversidades no se descompuso y volvió a sacar del agujero al equipo. 4 jornadas consecutivas puntuando y mereciendo mucho más. 6 puntos de 12 disputados. Ni tan mal. No sería de locos decir que, con esta dinámica, el equipo no tendrá apuros para mantener un año más la categoría.
No quisiera alargarme, pues no es mi intención hacer de abogado defensor de Sergio. Solo analicen la situación fríamente y con serenidad, sin dejarnos llevar por la calentura del larguero de Lucas Pérez ante el Espanyol o el penalti del Pacha en el minuto 99 en Montilívi.
Si somos consecuentes, Sergio debe tener crédito por la imagen y trayectoria ascendente de un equipo al que se le ve muy vivo y luchador.
Y es cierto que los resultados mandan, que la cuerda siempre se rompe por el extremo más débil, que el Mundial está a la vuelta de la esquina, momento perfecto para tomar decisiones y dar un golpe de efecto si la trayectoria no se endereza.
Pero hasta entonces creamos y apoyemos porque el equipo lo necesita.
Ya tendremos unos largos meses de Noviembre y Diciembre para comernos las uñas de los nervios o, por el contrario, pasar unas apacibles navidades fuera del descenso.




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